Pedro Higinio Álvarez: “En La Palma no se deben crear más camas turísticas”

Pedro Higinio Álvarez: “En La Palma no se deben crear más camas turísticas”

El economista palmero Pedro Higinio Álvarez defiende en esta entrevista que en la isla “no se deben crear más camas turísticas”. EL PERIÓDICO DE LA PALMA

El economista palmero Pedro Higinio Álvarez plantea en esta entrevista con EL PERIÓDICO DE LA PALMA que en la isla “no se deben crear más camas turísticas” y rechaza el impulso de proyectos como el de la ordenación turística de Puerto Naos, en Los Llanos de Aridane, cuyo expediente, en exposición pública, califica de “chapuza administrativa”. Recuerda que el proyecto “no es de ahora” y considera que su “verdadero objetivo” es aprobar “una operación urbanística potente” que permita “reclasificar suelos”. Frente a este modelo, plantea un “cambio productivo” que, entre otros aspectos, evite la “dependencia alimentaria gravísima” que, según denuncia, vive la isla.

Pregunta. Hace unos meses publicaba un artículo en distintos medios de comunicación, entre ellos El Periódico de La Palma, en el que definía a proyectos como el del Instrumento de Planificación Singular Turística (IPST) de Puerto Naos, en Los Llanos de Aridane, como parte de una “locura urbanizadora”. ¿Por qué?

R. Esta idea no es de ahora. La idea de urbanizar ese tramo entre Charco Verde y Puerto Naos, a mí me consta que está recogida desde el año 1972 en los primeros planeamientos de Los Llanos de Aridane.

¿Por qué creo que es una locura urbanizadora? Porque, claramente, esa idea de urbanizar 52 fanegas de plátanos es seguir reproduciendo en La Palma el mismo modelo económico y turístico que ya ha fracasado en Canarias. ¿A qué me refiero? A una cuestión de dependencia económica y social, condiciones laborales, afección ambiental. No es solo una cuestión de camas, sino también de la gestión de todo ese negocio.

Y, concretamente, este instrumento de planificación singular turística, que salió a información pública el 5 de agosto, desde mi punto de vista es una chapuza administrativa.

Para Álvarez, el documento de urbanización del litoral supone una “chapuza administrativa”.

La primera y más evidente: la Ley del Suelo habla de que, en estos instrumentos de ordenación territorial, el mes de agosto es inhábil. Por tanto, los 45 días hábiles no acabarían el 9 de octubre, sino un mes más adelante. Concretamente, el artículo 6 dice que, en los periodos de información pública de los instrumentos de ordenación territorial, agosto es inhábil.

Después, la idea de sacarlo en agosto no es casual. Mucha gente puede estar a otras cosas, como es evidente, igual que ya se ha hecho en el planeamiento de Los Llanos, que sacó una de las últimas informaciones públicas en los días de Navidad y fin de año.

Es una chapuza administrativa porque el expediente está desordenado, mezcla cosas del año 2019 con cuestiones actuales, porque no es la primera vez que el Ayuntamiento lo lleva al Cabildo. Dentro de lo que hay en las carpetas y archivos, es una cuestión informática, pero es importante. No se puede abrir todo con facilidad.

El título del proyecto mezcla dos denominaciones: por un lado, se habla con la denominación antigua, que es la ordenación estructural y pormenorizada del litoral de Los Llanos, y, por el otro, de la ordenación urbanística e implantación edificatoria del área de ensanche sur del núcleo turístico de Puerto Naos.

Y después, el fondo. Es un proyecto urbanístico. El verdadero objetivo de este IPST no está en edificar esa serie de hoteles de hasta siete plantas, que también. El verdadero objetivo es una operación urbanística potente, similar a la que puede haber en otras islas del archipiélago, para reclasificar los suelos.

Álvarez considera que la planificación turística de Puerto Naos es una “operación urbanística” para “reclasificar unos suelos”.

Suelos que son 52 fanegas de plátanos de la mejor tierra agrícola de Canarias, de los que casi el 70 % pertenecen a dos sociedades mercantiles. Una sociedad antes anónima y ahora limitada, que se llama Gran Hotel La Palma, con intereses turísticos en otras islas, y después una ligada a una sociedad anónima, vinculada a familias del Valle.

En el desarrollo turístico de Canarias y en otras zonas del Estado, la especulación previa es lo que ha movido al sector y aquí, desde hace muchos años, sectores vinculados a la agricultura, al agua, que tienen sus coqueteos con el ámbito político, han visto que esa zona es un diamante en bruto.

Y ahora, con la excusa del volcán, han visto un nuevo argumento para intentar impulsarlo, y estamos hablando de 52 fanegas de plátano, de las más rentables de Canarias. Y entonces a mí me surge una pregunta: ¿por qué el silencio de las organizaciones que se dicen representar al sector primario y, concretamente, en La Palma, al sector platanero? ¿Por qué no han dicho que esta boca es mía ante este atropello territorial que espero que no se produzca en el Valle?

Pedro Higinio Álvarez recuerda cómo el desarrollo turístico en Canarias y en otras zonas del país ha estado vinculado a la especulación urbanística.

P. Destacaba la cuestión de que no es un proyecto nuevo, ¿Por qué en 2026 “volver al pasado” para reproducir cosas que no han funcionado en otras islas?

R. El Ayuntamiento de Los Llanos es el promotor de este asunto, que inició la idea a finales de los años 60 del siglo pasado. ¿Por qué coincidió en el tiempo con otras islas y aquí, afortunadamente, no se ha urbanizado esa zona? Porque entiendo que la rentabilidad de esos suelos es superior a la de otras zonas agrícolas del archipiélago en rendimientos por fanegada de plátano.

Otro motivo que ha impedido la urbanización de esa zona ha sido el enjambre jurídico que no ha clarificado para los inversores y para los promotores la ejecución de esos proyectos.

Además, la sociedad palmera, sobre todo vinculada al movimiento ecologista, ha sido capaz de intentar, por lo menos, sembrar dudas sobre la idoneidad de este proyecto.

¿Por qué ahora? Aquí tendríamos que hablar de la mal llamada reconstrucción de la isla a raíz de la crisis volcánica de 2021. Una estrategia del Cabildo de La Palma, y cuando digo Cabildo estoy involucrando a los tres partidos políticos (CC, PSOE y PP), que se sientan en el salón de plenos.

Para este economista, la reconstrucción tras el volcán de 2021 ha servido como “excusa” para recuperar proyectos que nada tienen que ver con ella.

Desde el inicio del año 2022, recién terminada la erupción, se han desempolvado, sacado de los armarios y de las estanterías y se han hecho otros nuevos proyectos con la excusa de que había que reconstruir la isla.

La erupción fue un shock gravísimo, importantísimo, con consecuencias incalculables sobre la vida de muchas personas, pero desde el punto de vista económico y geográfico las consecuencias han sido más medibles, más concretas. Pero al Cabildo y a muchos ayuntamientos les ha interesado y les sigue interesando lanzar la idea de que todos estos proyectos son para reconstruir la isla. La isla ha estado muy mal y estos proyectos la van a impulsar.

¿De qué proyectos estoy hablando, aparte de la urbanización del litoral de Los Llanos? Pues de todo el cúmulo de carreteras que se han ejecutado, se están ejecutando y de las que se tiene idea de ejecutar, como la conexión El Remo-La Zamora, un segundo túnel de la Cumbre, otra nueva ampliación del muelle, el desdoblamiento de la carretera entre Los Llanos y El Paso y otros proyectos que aparentemente no tienen nada que ver con los temas de desarrollo económico o territorial, pero a todos se les pone el argumento de que el volcán ha sido la causa para que tengamos que hacerlos.

La situación de La Palma antes del volcán y después del volcán no es buena desde el punto de vista del empleo, de la desigualdad social, del riesgo de pobreza, del deterioro ambiental, de los casos de corrupción, pero la solución que nos están poniendo sobre la mesa es peor. No se nos puede obligar a elegir entre lo malo y lo peor. Hay que buscar otra vía y, si no existe, la tenemos que inventar.

Desde el inicio del año 2022, recién terminada la erupción, se han desempolvado, sacado de los armarios y de las estanterías y se han hecho otros nuevos proyectos con la excusa de que había que reconstruir la isla.

P. También públicamente ha sido muy crítico con el lenguaje que ha usado el Cabildo a la hora de presentar esta iniciativa, cuando habla de desarrollo turístico sostenible o de protección del medio ambiente. ¿Por qué considera que el Cabildo y el Ayuntamiento, que son los promotores de este proyecto, no hablan claramente del interés de construir una serie de hoteles que tienen un impacto evidente? ¿Por qué este doble lenguaje?

R. Yo la palabra sostenible ya no la uso, me niego. Está siendo tergiversada, prostituida, adulterada. Es un concepto adulterado que utilizan los políticos y algunos empresarios para justificar lo injustificable. ¿Por qué lo utilizan? Estará de moda, pensarán que así pueden engañar a personas que no estén familiarizadas con estos temas, pero es innegable que no se pueda hablar de sostenibilidad. Esas palabras que ha utilizado reiteradamente, tanto desde el Ayuntamiento como desde el Cabildo, para justificar este proyecto, que es injustificable.

Es más, la propia legislación del suelo habla de que los proyectos urbanísticos o constructivos que se hagan en el suelo de Canarias tienen que salvaguardar también los valores agrícolas y del paisaje de esa zona. Lo dice la ley, pero, claro, en materia urbanística y, por supuesto, en otros temas, la legislación se ha hecho, pero no se cumple.

P. Desde su punto de vista, ¿por qué cree que se quiere apostar en la isla, por parte de algunos representantes políticos, empresariales y sociales, única y exclusivamente por el turismo, cuando el turismo ya existe y en Canarias hay un cuestionamiento social importante respecto a sus beneficios y al reparto de los mismos en el conjunto de la sociedad?

R. El sector turístico, desde que se empezó a desarrollar en Canarias a gran escala, ha sido siempre muy atractivo para los inversores porque movía mucho dinero. También para las administraciones públicas. En Canarias han pasado por muchos juzgados políticos, funcionarios, aparte de empresarios, en base a comportamientos corruptos, porque ya han sido juzgados y sentenciados. Y detrás de todo esto está el desarrollo del sector turístico.

Pedro Higinio Álvarez se muestra partidario de “mejorar” la oferta turística sin crear nuevas camas.

Se ha visto, desde el punto de vista de algunos políticos, como un sector económico que tira del resto de la economía, que es neutro, no tiene efectos, siempre va a haber turismo. Es como una cosa que a todos nos gusta, pues es un sector que siempre va a perdurar, pero ya, con lo que sabemos en estos años, todos esos argumentos se caen por su propio peso.

Según lo que yo he podido constatar, en La Palma puede haber en torno a 13.000 plazas turísticas, sin contar las que son presuntamente ilegales o irregulares. Yo estoy metiendo plazas hoteleras, apartamentos, vivienda vacacional y turismo rural.

Yo lo que planteo es que en La Palma no se deben crear más camas turísticas. Tenemos las que tenemos y tenemos que concentrarnos en mejorar lo que tenemos, adaptar eso a nuestra realidad. Pero crear más camas turísticas, yo creo que es un error estratégico, y tampoco debemos contribuir a que Canarias tenga más camas turísticas. Con las que tenemos, plantear un cambio productivo en La Palma.

Crear más camas turísticas, yo creo que es un error estratégico, y tampoco debemos contribuir a que Canarias tenga más camas turísticas.

P. ¿Por dónde enfocaría esas propuestas de cambio de modelo?

R. Primero tendríamos que plantearnos por qué es necesario ese cambio, ese giro de 180 grados en la economía y en la estructura social de la isla. Estamos hablando de una situación real de deterioro ambiental.

La isla tiene una dependencia alimentaria gravísima. La realidad social es muy preocupante en relación con la pobreza y el riesgo de pobreza. Es un modelo que favorece la generación de comportamientos de corrupción y todo esto en un contexto de caos climático y también de razones geopolíticas.

¿Por dónde irían esas líneas estratégicas que yo creo que ya estamos tardando en empezar? En cuanto a la agricultura, debemos ser capaces de formalizar un pacto insular para la protección presente y futura del suelo agrario. Debemos paralizar la construcción de nuevas carreteras, convertir la gestión de residuos en un nuevo sector económico creador de empleo de calidad y de un tejido de pequeñas y microempresas que trabajen en ese sector.

Para Álvarez la isla necesita un “giro de 180 grados” en su economía y estructura social.

Respecto al turismo, creo que en La Palma debe haber cero camas más. No podemos seguir creando camas. Debemos hacer lo posible para intentar aflorar la oferta irregular que haya y ver si jurídicamente es posible legalizar lo que hasta ahora no se ha podido legalizar, y concentrarnos en estas 13 o 14 mil camas que ya tenemos. No más camas, sí mejorar lo que tenemos.

Todo esto en un contexto de cambio agrícola. Las condiciones actuales del plátano, me refiero a la crisis cíclica de precios, la competencia de la banana y la producción del norte de África, nos tienen que hacer pensar que tiene que ser sustituido progresivamente por otros cultivos que prioricen el mercado interior, el mercado local, para aumentar el porcentaje de seguridad alimentaria de la isla.

También desde el punto de vista institucional, otra idea que yo vengo defendiendo es una nueva reorganización administrativa de la isla. Creo que debería tener, por cuestiones de eficacia y eficiencia, a lo sumo tres municipios: uno sería el Valle, con El Paso, Tazacorte y Los Llanos; otro, la mitad norte, desde Tijarafe hasta Puntallana; y el resto, la vertiente sureste.

Tenemos que inventar otras cosas, porque lo que hay es malo, o ha sido empeorado. Dentro de pocos meses vamos a entrar en un periodo electoral, en el que las tres fuerzas políticas que están actualmente en el Salón de Plenos del Cabildo piensan lo mismo, plantean lo mismo para el futuro de La Palma y en cuestiones estratégicas. A las pruebas me remito.

Han votado por unanimidad el interés insular al proyecto de La Dichosa; modificar la Ley de contratos para permitir que se pueda seguir el proceso por emergencia, con lo que implica en falta de control interno y la fiscalización económica; considerar el turismo, en este caso le ponen el apellido de sostenible, un sector estratégico para la isla; que todos los instrumentos de planificación insular turística se consideren de interés insular; y han firmado por unanimidad el pacto por el desarrollo del turismo en La Palma, que fue impulsado en el año 2023 por la Federación de Empresarios de La Palma (FEDEPALMA) y el Centro de Iniciativas y Turismo Insular La Palma.

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