Geográficamente, Borondonia tiene suerte. Sus cinco islas habitadas (Opi, Homem, Diogo, Clinia y Prico) forman un pentáculo regular casi perfecto, así que los ferris y los aviones pueden realizar un recorrido circular completo, dextrógiro y levógiro, conectándolas todas entre sí.
Las compañías que gestionan el transporte son privadas, pero tienen que obedecer las condiciones que dicta y cuya ejecución controla el Estado. La política del transporte pertenece al Estado, la estrategia y la táctica a las compañías. Así que Airboron puede aplicar un sistema bastante singular.
Cada pasajero es totalmente libre de traer consigo las maletas que quiere: teniendo en cuenta que lo que importa en el transporte aéreo es el peso, el de todas sus pertenencias va a sumarse al del pasajero mismo y el coste del billete dependerá del peso total.
Puede parecer una práctica un poco gordofóbica, pero Airboron afirma tener innegables ventajas, tanto para sí misma como para los usuarios.

Leave a reply
You must be logged in to post a comment.