Ernesto Ganuza: “La participación ha tenido un impacto real sobre la vida de gente”

Ernesto Ganuza: “La participación ha tenido un impacto real sobre la vida de gente”

El sociólogo Ernesto Ganuza durante su intervención en el IV Foro CITER del Gobierno de Canarias. EL PERIÓDICO DE LA PALMA

“La participación siempre va a tener muchísimo éxito cuando las administraciones funcionen participativamente”. Con esta conclusión cerró su intervención el sociólogo Ernesto Ganuza en el IV Foro CITER (Ciudadanía, Innovación y Territorio), organizado por la Consejería de Presidencia del Gobierno de Canarias y celebrado el pasado 15 de octubre en Los Llanos de Aridane.

Ganuza, investigador del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid, centró gran parte de su ponencia, titulada ‘Participación para hacer políticas con la ciudadanía’, en el papel que desempeñan las administraciones en los procesos participativos.

También expuso nuevas formas de participación, como las asambleas deliberativas y la microparticipación mediante pequeños proyectos, y destacó que “la participación ha tenido un impacto real sobre la vida de la gente”.

Este experto recordó que “la participación recibe una atención extraordinaria por experiencias muy concretas que han tenido un impacto internacional muy extraordinario”. Entre ellas, citó el “presupuesto participativo de la ciudad de Porto Alegre, en Brasil”, una experiencia iniciada en 1989 que “cambió la manera en que entendemos la participación”, hasta entonces “consultiva” y no decisoria.

Además, subrayó que “desde hace muchísimos años los procesos participativos están orientados a toda la ciudadanía, esté organizada o no”. En estos procesos, los problemas se abordan desde una perspectiva general y no solo corporativa.

Ganuza subrayó el papel de la Administración. Según explicó, estos procesos “no pueden funcionar muchas veces sin ella”, aunque en su seno “hay muchas barreras y resistencias”, como la falta de coordinación entre administraciones, que “trabajan en compartimentos estancos” o como los “impedimentos directos” a la misma no siempre proceden de los políticos. En este sentido, señaló que “una de las grandes resistencias a la participación en las administraciones son los funcionarios”.

Entre las nuevas formas de participación que describió, citó dos asambleas deliberativas: una celebrada en Madrid en 2016, vinculada a los presupuestos participativos, y otra en Barcelona, este año, relacionada con los servicios sociales municipales.

En ambas, un grupo de personas es elegido por sorteo y trabaja conjuntamente con los técnicos: en el caso madrileño, para seleccionar propuestas para el presupuesto municipal; en el barcelonés, para elaborar recomendaciones destinadas a mejorar el servicio.

Finalmente, este investigador del CSIC puso como ejemplo de microproceso participativo un colegio de Barcelona en el que se puso en marcha una iniciativa para mejorar el patio. En él, toda la comunidad educativa (profesorado, padres y madres y alumnado) se implicó en el diseño y participó incluso en las tareas de mejora. Un tipo de proceso que, a su juicio, “facilitaría mucho la expansión de la participación dentro de las administraciones”.

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