De izquierda a derecha: Mattia, Marcelo y Cristopher, jugadores de la UD Los Llanos de Aridane que no han podido jugar en los últimos cinco meses. EL PERIÓDICO DE LA PALMA
Como cada semana, este martes, Mattia, Marcelo y Cristopher entrenaban con sus compañeros de la UD Los Llanos de Aridane en el Estadio Municipal Aceró. El próximo sábado, en caso de ser convocados, como el resto de los miembros de sus equipos, deberían enfrentarse al Atlético Paso o a la Escuela El Puente La Unión, de la categoría cadete, pero un interminable procedimiento burocrático destinado a los jugadores extranjeros menores de edad mantiene a estos adolescentes sin poder disputar partido oficial alguno desde el mes de septiembre.
“Me parece lamentable que mis padres hayan pagado cierta cantidad de dinero para yo poder disfrutar de esta temporada con mis amigos y no pueda”, señala Mattia a EL PERIÓDICO DE LA PALMA, y añade: “Estoy deseando ya poder jugar para divertirme y hacer lo que me gusta”. Además, recuerda que ya había jugado en la isla y no había tenido “ningún problema con la ficha”.
El trámite de federar a un jugador es relativamente automático, salvo cuando los menores tienen una nacionalidad distinta a la española. La FIFA prohíbe las transferencias internacionales de estos jugadores, una situación que no es la suya, ya que sus padres se han trasladado a la isla por motivos laborales y no por el fútbol. En este caso, la federación territorial, la Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife, debe trasladar la documentación a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que, una vez analizada, debe aprobar la solicitud de autorización del jugador, para que la Interinsular pueda conceder la licencia federativa, algo que no ha sucedido.
En el caso de dos de los jóvenes, la situación es todavía más inexplicable, ya que han jugado previamente en España: Cristopher, en la Comunidad Autónoma Vasca, y Mattia, en el CD Argual de la misma localidad durante la pasada temporada. Para Marcelo, que procede de Alemania, se trata de su primera temporada en el país. “Yo tengo todo listo y por un papel no merece la pena”, afirma, en relación con la larga espera para poder jugar con su equipo. Por su parte, Cristopher, que nació en Colombia, destaca que, para federarse en el País Vasco, “no era tan difícil como aquí”.
Mirko D’Annibale es entrenador de la UD Los Llanos de Aridane B y padre de Mattia. Naturales de Bérgamo, en Italia, viven en la isla desde el año 2017, donde regenta una heladería en el centro de Los Llanos de Aridane. Explica a este periódico la frustración que siente al solicitarle “los mismos documentos que había presentado en su momento” y otros imposibles de cumplir, entre los que señala “el billete de avión con el que se trasladaron a la isla”.
A pesar de haberse perdido algunos de ellos 15 partidos de las dos competiciones (8 de copa y 7 de liga), los chavales no pierden la motivación. “Ojalá que esto llegue a la Federación Española para que valide la ficha ya rápido porque yo ya tengo muchas ganas de jugar ya, estoy cansado de solo entrenar y ya está. Yo quiero jugar, jugar y jugar”, concluye Cristopher.

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