Alfonso Escalero, fotógrafo y Premio Cabildo de La Palma 2025, durante un momento de la entrevista.
En una reciente entrevista concedida al foro La Palma Opina, el fotógrafo, fundador de la productora audiovisual ILove the World y Premio Cabildo de La Palma 2025, Alfonso Escalero Suz, ha hecho un llamamiento a la población de Tenerife para que asegure sus viviendas ante el escenario de una futura erupción volcánica en la isla. “Si viene una catástrofe, yo debo tener las tareas hechas y esas tareas dependen de la ciudadanía”, haciendo referencia a la necesidad de que la regularización de los bienes patrimoniales debe hacerse desde ya. “No hace falta que venga una erupción volcánica para ponernos a ello”.
Cabe recordar que los expertos del Comité Científico del PEVOLCA afirmaron el pasado 6 de agosto que, a pesar del incremento de la actividad anómala desde hace una década, y evaluando los sucesivos episodios sismovolcánicos acaecidos en la isla de Tenerife desde el mes de febrero, la probabilidad de una erupción en el corto o medio plazo sigue siendo remota. Ante esta información, y aunque hay que “confiar en que la ciencia nos va a avisar dónde va a salir”, subraya Escalero que lo primero y más importante es salvar “el proyecto de vida de las personas”, lo que se traduce, según sus propias palabras, en “ver la situación en la que está nuestra vivienda; si nuestra vivienda está regularizada, si está legal, si está ilegal”.
En este sentido, insta a que los propietarios con viviendas aseguradas “revisen su seguro de hogar” cada cierto tiempo. “Hacer un seguro acorde a lo que nosotros queramos cobrar el día de mañana en caso de perder la vivienda por causa de una catástrofe”. De este modo, en caso de que el siniestro sea una erupción volcánica, será el consorcio de compensación de seguros el que efectúe el pago de las indemnizaciones por el valor de lo perdido. “Hacemos seguros por el valor de la casa en el momento que lo contratamos, y yo no conozco a nadie que vaya regularizando su casa año a año”, advierte Escalero, quien señala que, si no efectuamos dicha regularización anual, y al cabo de los años ocurre, por ejemplo, una erupción volcánica, “perderé mi vivienda y cobraré una indemnización acorde con el valor de cuando yo contraté dicho seguro”.
Por otro lado, este fotógrafo de origen malagueño afincado en Tenerife recuerda que, para recibir cualquier tipo de ayuda, “tenemos que estar empadronados en nuestra casa para que el día de mañana podamos tener derecho a una indemnización por pérdida de la vivienda”. Concluye a modo de sentencia: “Regularicemos, aseguremos y tengamos el empadronamiento en regla”.
En un tono más cálido y cercano, Alfonso Escalero recuerda a los cientos de damnificados por la erupción del Tajogaite que no tuvieron tiempo de llevarse de sus viviendas los enseres de carácter sentimental. “Yo no soy nadie sin la foto de mis padres o de mis abuelos” y sugiere que cada uno de nosotros tenga “un armario de la memoria”, manteniendo bajo control los objetos sentimentales de especial significado presentes en nuestra vivienda. “Es terrible que pierdas tu memoria y que pierdas tu identidad”.
ESCALERO CONSIDERA QUE LA LEY DE VOLCANES ES “UNA BUENA LEY PARA LA PALMA”, PERO NO PARA UN TERRITORIO “VOLCÁNICAMENTE MÁS AMPLIO COMO TENERIFE”
Escalero reconoce que la Ley de Volcanes, aprobada por unanimidad por el pleno del Parlamento de Canarias el 24 de septiembre de 2025, “es un gran paso, porque antes de la erupción de La Palma no teníamos un marco legal, y es una buena ley para La Palma”. Sin embargo, en su opinión, dicha normativa plantea dudas con respecto a si este documento es aplicable a un territorio “volcánicamente más amplio como Tenerife”. Argumenta que “la Ley de Volcanes no sirve para nada; se resolvieron problemas que había creado el volcán de La Palma, pero si esa ley pretende servir para Canarias, estamos muertos”. En este sentido, defiende Escalero que, en la citada ley, quedan contemplados, bajo su punto de vista, “aspectos que son insostenibles y otros que son injustos económicamente”. Acepta que existía una necesidad de aprobar una ley “porque no teníamos experiencia, y esa falta de experiencia la pagaron los palmeros y teníamos que conceder algún tipo de compensación a toda esta gente que se quedó sin nada de la noche a la mañana”.
Abordando uno de los aspectos más controvertidos de la ley, el que tiene que ver con el pago de las indemnizaciones independientemente de que tengan los afectados su vivienda asegurada, formula el entrevistado la siguiente pregunta: “¿Para qué voy a hacerme un seguro si yo voy a cobrar lo mismo que el que no ha contratado el seguro y voy a cobrar tanto como el que tiene la casa legal?”. Considerando que este extremo es “un absurdo, un error”. Por otro lado, Escalero ve inviable que las diferentes Administraciones; la insular, autonómica y estatal, “puedan hacer frente a la cuantía de las compensaciones si la catástrofe afectara directamente a municipios como Santiago del Teide, Adeje, La Orotava o Puerto de la Cruz”. “Es una ley que nos lleva a un fracaso completo”, concluye.
Otro de los asuntos importantes presentes en la Ley de Volcanes es el que hace referencia al suelo sobre el que estaba fabricada la vivienda antes del inicio de la erupción volcánica. “Sabemos que cuando hay catástrofes te paga el consorcio de compensación de seguros, y el consorcio llega hasta el inmueble de lo que tengas asegurado, pero pagan el inmueble, no el suelo, porque el suelo desaparece, el cual puede estar sin uso decenas de años o que sea recalificado por interés público”. A este respecto, Alfonso Escalero considera indispensable un pacto entre todas las Administraciones públicas para alcanzar un acuerdo que permita asegurar el suelo. “Esto se tiene que negociar con el gobierno estatal porque el Gobierno de Canarias no tiene competencias en lo referente al aseguramiento del suelo”, siendo el Estado, bajo su punto de vista, “quien debe incluir que una zona volcánica periférica como es Canarias, aparte del riesgo de otro tipo de fenómenos a los que viven expuestas las islas”.
En cuanto al apartado de la Ley de Volcanes, que consagra el derecho a la protección del suelo sepultado bajo la lava con usos preexistentes, permitiendo reubicar la actividad anterior a la desaparición del mismo en espacios seguros, Escalero entiende este reconocimiento como un despropósito, ya que supone “intentar cambiar el suelo en otro lugar, pero si de pronto ese lugar no existe, ¿yo te indemnizo?, es una barbaridad”, y recalca, poniéndose en el peor escenario posible si ocurriese una erupción volcánica en Tenerife, que “no hay dinero para indemnizar al Siam Park, al Loro Parque o a los campos de golf, a los cientos de hoteles, si son devorados por la lava. Es imposible: el gobierno no tiene dinero para indemnizarlos y, por tanto, se para la economía, o te lo cambio por concesión de suelo; ni que aquí sobrara el suelo”.
¿HA APRENDIDO LA POBLACIÓN DE LA ERUPCIÓN DEL TAJOGAITE?
Preguntado si la población ha aprendido de la experiencia de la erupción del volcán Tajogaite en La Palma, Alfonso Escalero se muestra tajante: “No, fuera de La Palma, nada”, y, seguidamente, matiza: “Puede que el palmero sí haya aprendido, pero existe una idea extendida que nos hace creer que no va con nosotros”. Testigo de este hecho son las aseguradoras, las cuales afirman que la contratación de pólizas refleja una distribución irregular. En palabras de Escalero, “han asegurado en Santiago del Teide y Garachico; en cambio, en la zona de Anaga, nadie me asegura”. “No somos conscientes hasta que no venga el problema”, sentencia.

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