Los datos sobre emisiones de dióxido de carbono y gas radón en varias de las zonas afectadas por la erupción del volcán de La Palma evidencian, según el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA), la necesidad de mantener la vigilancia y el seguimiento científico en Tajuya, Puerto Naos y La Bombilla, donde persisten riesgos para la salud.
Esto obliga a conservar las medidas de control y el nivel amarillo del semáforo volcánico en la isla, como ha puesto de manifiesto este martes el comité asesor del PEVOLCA, convocado a petición del Cabildo de La Palma para actualizar los trabajos desarrollados desde la erupción del Tajogaite en 2021.










