Constelaciones de piel, una renuncia a lo convencional

Constelaciones de piel, una renuncia a lo convencional

Detalle de la portada del libro Constelaciones de piel de Eva Weapons. EDITORIAL TALÓN DE AQUILES

La poesía del amor que renuncia a la convencional muestra de imágenes gastadas y camas compartidas, donde la tradición obsoleta de un encuentro entre dos termina arrojando los mismos cadáveres al siempre difícil desván del olvido. Esta es una definición demasiado larga, lo admito, pero quedarme corto de palabras ante un libro como Constelaciones de piel (Eva Weapons, editorial Talón de Aquiles) se me antoja un ejercicio solo reservado para mentes privilegiadas.

Concisión, uso higiénico y quirúrgico de las palabras sin evidentes realidades desnudas, pero con un desnudo emocional entre bambalinas, biombos o transparencias visibles en largos trajes ajustados al cuerpo. Verlo todo, pero querer insistir en imaginarlo, no es un encontronazo casual con la buena suerte, es parte de la magia de la poesía de Eva Weapons.

Constelaciones de piel es la ópera prima de esta autora tinerfeña, que sorprende por su madurez y por la disposición del carácter onírico de unos versos que fabrican elocuentes imágenes, pero sin ruido y aún menos con torrencialidad apasionada, e invita a que su lectura la disfruten los ojos de los lectores que saben ver más allá del movimiento de aproximación hacia la perfección formal presente en los seis formidables actos poéticos que componen su libro. Weapons ha estado durante años armando su poesía en su escritorio de búho nocturno para entrar pronto, bien pronto, en el alto escalafón de las arquitecturas de la palabra, alejándose de los dignos oficios de la orfebrería y de las virtudes de lo artesanal, la graciosa rima o la oportuna música de unos versos escritos sobre una cuartilla.

Abrir un libro y empezar a leerlo para encontrarte con un aforismo que nace natural como una sentencia absolutoria. “Lo mucho agobia, lo poco borra la memoria”. Pocas veces una reflexión breve resulta tan trascendente, y consolida la reivindicación lúcida de un carácter independiente en la conquista por los equilibrios pausados para habitar en las medianías de los confortables refugios del amor. La intencionalidad de este aforismo es un mensaje claro al lector; muestra el prominente perfil del temperamento independiente de Eva Weapons, y así, eludir la llegada de amores desordenados e invasivos.

Cirujana de las palabras, dotada de una habilidad milimétrica para trenzar imágenes,Weapons nos ofrece un juego de idas y vueltas, de proximidades y temores con el que nos aclara que el amor, a través del vínculo profundo y la soledad no tiene, necesariamente, que acabar en un destino trágico. La poesía de esta poeta tinerfeña sugiere, de un modo recurrente, el espacio antipático de la espera desilusionada entrecruzado con el encuentro mágico, en una magia amorosa sin demasiados apegos. Este poemario no podría haberse escrito sin una cosmovisión sin fisuras acerca del hecho amoroso desde la propia experiencia de su autora.

En Costelaciones de piel hay un imaginario de elementos metafóricos que nos ayudan a sentir la intimidad y la cercanía cuando el amor sale a nuestro encuentro para introducirse, seguidamente, en las profundas aguas heladas y alejarse de nosotros, o cuando se alcanza, por fin, el anhelo lento y ardiente, la deseada consumación que se escapa, una vez más, como una melancólica derrota que abraza despedidas prematuras. El amor como algo inconcluso, difícil, un oasis de salvación que evita las promesas, los cantos de sirena que dejan los huesos rotos y el corazón devastado, transportando pedazos de incompletos sueños. Un guiño a la interdependencia celebrada como una conquista, también de eso va el magnífico poemario Costelaciones de piel. La mirada hacia dentro con la que Eva Weapons proyecta una realidad hacia afuera.

El puñal en la hendidura del dolor provocado por el desdén y la ausencia de la persona amada, el elegante erotismo que destila el poema El estrecho desfiladero, que respira fusión completa y deseo, por fin, concluido, o el Viaje hacia el olvido, título que da nombre a un poema paradigmático que representa, notablemente, buena parte de la esencia de Constelaciones de piel, confluyendo en él, ámbitos de la desilusión, la memoria o la indiferencia, en una reivindicación del dolor de la derrota que invita a sentir una esperanza nueva.

Eva Weapons ha escrito un poemario honesto que conecta indefectiblemente con una visión del amor que supera los elementos obstaculizantes de la mera ensoñación, y en la que no pocos lectores y lectoras podemos sentirnos identificados, porque esta ópera prima tiene algo nuestro y de todos, una universalidad fuera de los clichés, las frases hechas y los lugares comunes y terriblemente cursis de la poesía amorosa al uso.

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