Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma, durante la entrevista. CEDIDA
El presidente del Cabildo Insular, Sergio Rodríguez (CC), atiende a EL PERIÓDICO DE LA PALMA en Puntagorda, municipio al que se desplaza periódicamente —como a otros de la isla— para tareas de atención ciudadana. Rodríguez muestra su satisfacción por el inicio de las obras de la LP-2 sobre la colada, ya que, como recuerda, “era uno de los compromisos que adquirí cuando me presenté”, y reafirma su objetivo de que, al final del mandato, la institución insular ponga a disposición 150 viviendas de promoción pública. Además, defiende las desaladoras para “disponer de más agua pública”, lo que, a su juicio, permitiría “controlar el precio” y “evitar la especulación”.
Pregunta. La actualidad manda y hoy (29 de diciembre, fecha en la que se realizó la entrevista) era el día en que estaba previsto que comenzaran, por fin, los trabajos en la LP-2 por encima de las coladas. ¿Qué ha fallado para que se haya tardado tanto tiempo durante esta legislatura y no sea una realidad hasta ahora?
Respuesta. La verdad es que es un día importante para mí, porque era uno de los compromisos que adquirí cuando me presenté. Teníamos como prioritario abordar la recuperación de la LP-2. Es importante aclararlo porque la gente se pregunta por qué la Laguna–Las Norias sí lo puede hacer el Cabildo y arriba no. La Laguna–Las Norias es una vía insular; la LP-2 es una vía de interés regional, así que tiene otro propietario (el Gobierno de Canarias), que tendría que cedernos la vía para poder ejecutarla y, además, el capital para poder afrontarla.
Es una obra que está dentro del Convenio de Carreteras y, por lo tanto, tenía que contar con la autorización del Estado. En un primer momento, el propio director general de Carreteras entendía que no había ningún problema, pero parece que el artículo 5 del convenio, una vez consultada la Abogacía del Estado, prohibía el traspaso de fondos del Gobierno de Canarias al Cabildo Insular. Esto es lo que motivó que no pudiésemos ejecutarla con el planteamiento inicial que hacíamos.
De todas maneras, en noviembre de 2023 ya estábamos trabajando en ambas vías, en la posibilidad de que el Cabildo la ejecutara o de que fuese el Gobierno de Canarias. Si hubiese sido el Cabildo, la declaración de emergencia habría permitido que, incluso sin proyecto, se estuviera ejecutando. Al hacerse por la vía ordinaria, requería modificados del proyecto y expedientes de expropiación. Esto es, básicamente, lo que ha alargado todo este tema en el tiempo.
Rodríguez atribuye los retrasos de la LP-2 al “procedimiento ordinario”, tras no poder ejecutarse por emergencia, como defendía.
Además, la exceptuación del trámite ambiental requirió un informe de Medio Ambiente del Cabildo Insular de La Palma y también de Biodiversidad de la Consejería de Transición Ecológica. El del Cabildo de La Palma salió favorable, y yo he reconocido que tuvimos dificultades para que eso fuese así, porque no tenemos técnicos en Geología y era complicado informar algunas cuestiones. Pero el de Biodiversidad del Gobierno de Canarias también tuvo sus dificultades. Proponían alternativas —incluso se habló de hacer un túnel—, aunque en el propio informe se reconocía que la viabilidad técnica y económica no era la que tenía que ser.
Todo esto ha hecho que el proyecto se retrasara en el tiempo. También tuvo el reparo de la Intervención de la Comunidad Autónoma. Todas estas cuestiones han tenido que salvarse. Son difíciles de explicar a la ciudadanía, pero el procedimiento administrativo es el que es cuando se opta por la vía ordinaria. Por eso, yo siempre insistí en que la fórmula era ejecutarla por emergencia, como se han recuperado el resto de las vías.
P. Al recurrir a la adjudicación directa a través del procedimiento de emergencia, ¿cree que existen suficientes controles por parte de la Administración para evitar que, con el tiempo, los mismos contratistas o los mismos licitadores acaben siendo los beneficiarios de las mismas obras?
R. En las obras que se están ejecutando, se trata de buscar empresas que tengan capacidad de respuesta, dependiendo de la obra. No es igual ejecutar la carretera de Todoque, la LP-211, que cualquier camino agrícola, que son caminos más estrechos y requieren menos capacidad de maquinaria.
Lo que sí estamos intentando es que esto no caiga siempre en las mismas manos. Es decir, tenemos la posibilidad de adjudicar directamente, y lo que se busca es que todas las empresas puedan participar para tratar de agilizar, sobre todo, la ejecución de las mismas.
Si estamos pensando en que sean cuatro las que ejecuten, al final sí que vamos a tener que esperar, porque tampoco hay recursos humanos para poder responder a todas las obras a la vez.
El presidente del Cabildo defiende que los contratos de emergencia “no caigan siempre en las mismas manos”.
P. Hay una cuestión que el Cabildo ha impulsado en este mandato: las competencias en materia de vivienda, que hasta entonces no se habían desarrollado. Es verdad que ha habido diferentes anuncios de actuaciones, pero finalmente, en lo que va de mandato, no se ha concretado aún la adjudicación de viviendas de promoción pública en diferentes regímenes. ¿Cree que en 2026 será posible?
R. Nosotros asumimos competencias, pero había que modificar la norma que teníamos para poder abordar lo que venía por delante. Se aprobó un decreto específico que permitía que el Cabildo asumiera esas competencias.
Además, en el análisis global de cómo podíamos responder, dando prioridad a este tema— decidimos que lo más rápido era tratar de adquirir inmuebles que se habían quedado a medio construir durante la crisis, o por la razón que fuese. Fue lo primero que abordamos.
Teníamos la posibilidad de hacerlo en Los Llanos, con el antiguo edificio de Sabino Ramos, que luego adquirió Chicho Dos Tumbos. La aplicación de una norma, al principio, cuesta mucho ponerla en marcha: allí hubo que actualizar muchísimas cosas de esa edificación. No estaba ni el suelo correctamente tramitado. Todo el procedimiento administrativo que tuvimos que poner en marcha ha permitido que, hace escasamente dos semanas, hayamos podido concluir la adquisición de esas 53 viviendas por parte del Cabildo.
El procedimiento también se inició en El Paso con otra adquisición de 24 viviendas. A comienzos de año iniciaremos otras 12, también en el municipio de El Paso, y a lo largo de 2026 podremos adjudicar el resto del dinero que tenemos, además de 7 millones de los que dispone el Cabildo procedentes de donaciones de la FECAI. Esto va a suponer que, solamente desde el Cabildo, al final de la legislatura, vamos a disponer, entre las que podamos entregar y las que se estén ejecutando, de en torno a 150 viviendas aproximadamente.
Sergio Rodríguez destaca que el Cabildo prioriza la compra de edificios inacabados tras la burbuja inmobiliaria para destinarlos a vivienda pública.
Desde el Cabildo, al final de la legislatura, vamos a disponer, entre las que podamos entregar y las que se estén ejecutando, de en torno a 150 viviendas aproximadamente.
P. En uno de los últimos plenos, el portavoz del Partido Popular, Carlos Cabrera, señalaba que el Cabildo, a través de SODEPAL, había gastado más de 5 millones de euros en eventos festivos, conciertos, etc. Ustedes, imagino, no comparten esa posición. ¿En qué basan que una cantidad tan importante de recursos se destine a la organización de eventos desarrollados en los últimos años?
R. Yo no he sacado la cuenta, sinceramente, porque me preocupan más otras cosas que esto. Si, al final, la oposición lo que tiene que sacar es este tipo de cuestiones… es algo que no me merece ningún tipo de comentario. No he sacado la cuenta de lo que se gastó el anterior gobierno en lo que ellos llaman actos festivos. Hemos apostado por tener posibilidades, desde el punto de vista de la cultura, en la isla de La Palma.
No es algo exclusivo de la isla; es un tema que están abordando todas las administraciones en general y los cabildos, en particular, en todas las islas canarias. Realmente, lo que hace el Cabildo es que organizamos dos eventos principalmente: el Love Festival y La Palma Blue Experience, que llega nuevo en esta legislatura. Y lo que hacemos es colaborar con el resto de ayuntamientos que quieren plantear otro tipo de acciones.
Rodríguez se muestra partidario de invertir en eventos para “dinamizar la economía insular”.
Me parece a mí que todo este tipo de cuestiones ponen encima de la mesa una oportunidad para que La Palma también tenga acceso a este tipo de opciones y, además, contribuyen, lógicamente, a dinamizar la economía insular.
Nosotros, normalmente, medimos, sobre todo en el Love y en La Palma Blue Experience, el retorno, y siempre es positivo; en algunas ocasiones con más retorno económico que en otras, porque el publicitario normalmente está ahí, pero siempre ha sido positivo.
Yo creo que, en el cómputo global del presupuesto del Cabildo, no estamos dejando de hacer absolutamente nada por tomar este tipo de decisiones. Y creo que, en el momento que vive la economía de la isla, es importante una serie de actividades precisamente para sostenerla.
P. Otra de las críticas de la oposición, en este caso del PSOE, ha sido bajo nivel de ejecución presupuestaria, que se cifraban por debajo del 50 % en el conjunto global del presupuesto. Además, señalaban que, mientras el Cabildo —y usted como presidente— demandaba a otras administraciones, especialmente al Gobierno de España, más fondos, no se estaban ejecutando los propios. ¿Qué valoración hace usted de esta crítica política?
R. Esto tampoco es nuevo. El año pasado ya lo hacían exactamente por estas mismas fechas. Al final, llegamos a un 72 % de ejecución, que es de las más altas históricamente del Cabildo insular.
Yo siempre digo que hay que dejar que llegue el final de año para ver cuánto ejecutamos. Además, ya no hablamos solo de porcentaje: en términos de cuantía económica, el más alto de la historia fue el del año pasado, con 219 millones de euros.
Sergio Rodríguez destaca que la ejecución del presupuesto estará cercana a los 220 millones de euros.
Nosotros tenemos los recursos humanos que tenemos y, lógicamente, es verdad que contamos con muchos fondos provenientes de Europa, que son plurianuales y que, además, contabilizamos siempre como un global. Y, claro, lo que toca ejecutar de esos fondos plurianuales este año es otra cantidad.
También estamos condicionados por un plan económico-financiero, como los siete cabildos y muchísimos ayuntamientos, desde que entraron en vigor las reglas fiscales. Y ese plan económico-financiero, en buena parte, se basa en la inejecución. No podemos pasarnos de ejecución, porque estaríamos incumpliendo. Pero, por lo que me están diciendo, no sé el porcentaje final que alcanzaremos, aunque estaremos rondando también los 220 millones de ejecución este año. Yo siempre digo: vamos a esperar para hablar de la ejecución final y no adelantarnos.
P. ¿En qué situación se encuentran los diferentes instrumentos de planificación singular turística que se han ido tramitando a lo largo de los últimos años?
R. Ahora mismo hay solamente tres aprobados: La Pavona (Breña Alta), La Dichosa (Los Llanos de Aridane) y Llano de las Ánimas (Puntagorda). La Pavona planteaba un campo de golf. Nosotros tenemos una idea de isla un poco diferente; creo que tenemos que aprovechar precisamente lo bueno que tenemos —el paisaje, nuestra naturaleza— y vincularlo todo a la sostenibilidad. Le planteamos al promotor la posibilidad de cambiar el objeto de ese instrumento; lo entendieron, han estado trabajando para modificarlo y creo que va a ser un proyecto novedoso. La Dichosa, en Las Manchas, está aprobado y ha presentado ya el proyecto definitivo; se encuentra en Ordenación del Territorio para su análisis.
Se desechó, en la legislatura anterior —aquí, en Puntagorda—, un proyecto en el Llano de las Ánimas vinculado a la observación del cielo. Nosotros decidimos recuperarlo y lo enviamos a otros organismos para que nos dijesen si el planteamiento que estábamos poniendo sobre la mesa era adecuado o no. Los organismos se pronunciaron favorablemente y es otro de los proyectos que aprobamos.
Nosotros teníamos el objetivo de aprobar el Instrumento de Planificación Singular Turística de Puerto Naos antes del final de año. Hemos tenido un problema de salud de la persona responsable del órgano ambiental y lo trasladaremos al principio del año que viene, pero es algo que tenemos ahí y vamos a aprobar ya también el inicio del expediente. Es un expediente que lleva muchísimos años ahí, que se ha podido ir desbloqueando.
El proyecto de La Pavona descarta finalmente el campo de golf.
El Remo, que llevaba muchos años pendiente, lo estamos tramitando por otra vía: la aprobación del nuevo Plan Rector de Uso y Gestión del Espacio Natural Protegido del Remo, el Paisaje Protegido. Eso se aprobó también en el órgano ambiental el otro día, con lo que se inicia todo el procedimiento de tramitación, y recoge que el suelo aledaño al Charco Verde queda dentro del espacio protegido como suelo urbano, dirigido a la construcción de esa infraestructura turística que también lleva muchos años para desbloquearse.
Con lo que hemos avanzado —yo diría que mucho— en los procedimientos administrativos, podemos dar seguridad jurídica a esa gente que ha querido invertir en la isla de La Palma. Hay que decir también que, hoy en día, La Palma ya cuenta con dos espacios, uno en Puntallana y otro en Hoyo Verdugo (Tazacorte), que están simplemente a la espera de licencia por parte de los ayuntamientos respectivos.
Sé que, en Hoyo Verdugo, hay un empresario de La Palma que lo adquirió y que están en contacto con posibles inversores para su desarrollo. Y, en Puntallana, también se han puesto en contacto conmigo los propietarios del suelo, precisamente buscando la colaboración del Cabildo para mejorar la vía de conexión, porque también tienen previsto hacer una apuesta por el desarrollo de este litoral.
P. El Cabildo, en este mandato, trasladó su apuesta por la desalación, junto con otras vías para incorporar más agua al sistema. ¿En qué punto se encuentra esta apuesta? Hemos visto la presentación de algunos proyectos, tanto privados como públicos, al inicio de la
R. El planteamiento de la desalación lo hacemos precisamente porque llevamos muchos años con dificultades, sobre todo en verano, en algunos municipios, ya que, efectivamente, no contamos con agua pública en el sistema.
Gran parte del agua de la isla de La Palma está en manos privadas y nosotros hemos decidido que debemos disponer de más agua pública, precisamente para controlar también el precio, evitar la especulación, que se produce muchas veces, y no tener los problemas de recursos que tenemos ahora.
Estamos llevando a cabo varias actuaciones. Una tiene que ver con los canales de transporte, sobre los que, efectivamente, no se ha actuado desde hace muchos años y que son muy mejorables. Hay una pérdida importante, no estamos hablando de las cantidades que se dicen, pero cualquier gota de agua que se pierda en ese transporte es agua que perdemos, y estamos trabajando en ello.
La primera desaladora de la isla se instalará en Breña Baja a lo largo de 2026.
Hemos invertido en torno a cinco millones de euros, precisamente, en la canalización de la LP-2, el canal que nos lleva al sur de la isla y por el que más hemos visto que se está perdiendo agua. Estamos poniendo en marcha también actuaciones en algunos municipios para ayudarles en sus redes de abasto, porque, en algunos casos, es inaudita e inexplicable la cantidad de agua que se pierde. También se ha comenzado con un proyecto que creo que va a ser importante: la reperforación del Túnel de Trasvase por la boca oeste.
Y estamos también poniendo en marcha el tema de la desalación. La primera desaladora la instalará el Cabildo Insular en Breña Baja, en las parcelas que tenemos al lado del aeropuerto, a lo largo del año 2026.
Y se está apostando también por que haya alguna más, pública, en Fuencaliente y en Tazacorte. Vamos a ver si, a lo largo de 2026, podemos adquirirlas. Además, sumando los proyectos privados que hay, se plantean dos desaladoras más en el municipio de Tazacorte.
P. El Cabildo, en este mandato, trasladó su apuesta por la desalación, junto con otras vías para incorporar más agua al sistema. ¿En qué punto se encuentra esta apuesta? Hemos visto la presentación de algunos proyectos, tanto privados como público, al inicio de la legislatura, pero después no hemos vuelto a tener, por así decirlo, conocimiento de ellos.
R. El planteamiento de la desalación lo hacemos precisamente porque llevamos muchos años con dificultades, sobre todo en verano, en algunos municipios, ya que, efectivamente, no contamos con agua pública en el sistema.
Gran parte del agua de la isla de La Palma está en manos privadas y nosotros hemos decidido que debemos disponer de más agua pública, precisamente para controlar también el precio, evitar la especulación, que se produce muchas veces, y no tener los problemas de recursos que tenemos ahora.
Gran parte del agua de la isla de La Palma está en manos privadas y nosotros hemos decidido que debemos disponer de más agua pública para controlar también el precio y evitar la especulación
Estamos llevando a cabo varias actuaciones. Una tiene que ver con los canales de transporte, sobre los que, efectivamente, no se ha actuado desde hace muchos años y que son muy mejorables. Hay una pérdida importante, no estamos hablando de las cantidades que se dicen, pero cualquier gota de agua que se pierda en ese transporte es agua que perdemos, y estamos trabajando en ello.
Hemos invertido en torno a cinco millones de euros, precisamente, en la canalización de la LP-2, el canal que nos lleva al sur de la isla y por el que más hemos visto que se está perdiendo agua. Estamos poniendo en marcha también actuaciones en algunos municipios para ayudarles en sus redes de abasto, porque, en algunos casos, es inaudita e inexplicable la cantidad de agua que se pierde. También se ha comenzado con un proyecto que creo que va a ser importante: la reperforación del Túnel de Trasvase por la boca oeste.
Y estamos también poniendo en marcha el tema de la desalación. La primera desaladora la instalará el Cabildo Insular en Breña Baja, en las parcelas que tenemos al lado del aeropuerto, a lo largo del año 2026.
Y se está apostando también por que haya alguna más, pública, en Fuencaliente y en Tazacorte. Vamos a ver si, a lo largo de 2026, podemos adquirirlas. Además, sumando los proyectos privados que hay, se plantean dos desaladoras más en el municipio de Tazacorte.


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